S�ENZ PE�A (Agencia). "Este es el a�o m�s complicado de todos", en presencia de plagas en la secuencia de campa�as agr�colas en la provincia, siendo la chicharrita "el gran problema" que afect� a la producci�n de ma�z y que, para el futuro del cultivo, requiere la responsabilidad del productor con las labores culturales.
En las hip�tesis planteadas por la alta incidencia en esta campa�a de las enfermedades transmitidas por la chicharrita se mencion� un quiebre en la tecnolog�a, pero la respuesta de los profesionales es rotunda: "no tiene que ver con eso". "No puede ser un quiebre de tecnolog�a porque justamente no existen materiales resistentes al vector ni a las enfermedades, existiendo s� una oferta tolerante mientras las empresas trabajan en encontrar una resistencia", detalla la ingeniera Macarena Casusso como entom�loga del INTA, en declaraciones hechas al portal especializado Agroperfiles.
Mi�rcoles 15 de Mayo, 2024
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Fuente: webeservice
14 de Mayo, 2024
Esperando la cosecha y la mirada puesta en la campa�a que viene
En el control de la chicharrita, el productor es la principal herramienta
S�ENZ PE�A (Agencia). "Este es el a�o m�s complicado de todos", en presencia de plagas en la secuencia de campa�as agr�colas en la provincia, siendo la chicharrita "el gran problema" que afect� a la producci�n de ma�z y que, para el futuro del cultivo, requiere la responsabilidad del productor con las labores culturales.
En las hip�tesis planteadas por la alta incidencia en esta campa�a de las enfermedades transmitidas por la chicharrita se mencion� un quiebre en la tecnolog�a, pero la respuesta de los profesionales es rotunda: "no tiene que ver con eso". "No puede ser un quiebre de tecnolog�a porque justamente no existen materiales resistentes al vector ni a las enfermedades, existiendo s� una oferta tolerante mientras las empresas trabajan en encontrar una resistencia", detalla la ingeniera Macarena Casusso como entom�loga del INTA, en declaraciones hechas al portal especializado Agroperfiles.
"El futuro del cultivo requiere la responsabilidad del productor con las labores culturales", dice la entom�loga Macarena Casusso, del INTA Las Bre�as.
LA SITUACI�N ES SIMILAR EN LOS PA�SES VECINOS PARAGUAY Y BRASIL
"Lo que ocurre es que son plagas dependientes de las condiciones ambientales", reitera la profesional. Las empresas est�n promocionando materiales tolerantes al achaparramiento, "es decir que se est� trabajando y no se puede atribuir la situaci�n a una falla en la tecnolog�a porque no existe una resistencia, como ocurre con las espod�pteras".
RESPONSABILIDAD CAMPO ADENTRO
La mirada debe estar puesta en el "paisaje local", porque en la regi�n son varias campa�as de condiciones clim�ticas adversas, con sequ�a, "todo un combo que hizo que productores abandonaran lotes de ma�z". En la comparaci�n con el comportamiento de las plagas en otros sembrad�os, "es similar a lo ocurrido con el picudo: si se les deja alimento y todas las condiciones para que se reproduzcan, como las plantas voluntarias, pasa lo que est� ocurriendo ahora en el ma�z".
En el caso de la chicharrita, "el manejo cultural se asemeja al del picudo, es decir que no deber�an permitirse condiciones donde pueda reproducirse, como las plantas voluntarias de ma�z". "El productor tiene que colaborar con el manejo porque es su compromiso con �l mismo y con sus vecinos", enfatiza la entom�loga del INTA.
"No es la culpa de un solo factor, sino que es multicausal", dice la ingeniera Macarena Casusso. En el desborde ocurrido en esta campa�a con la chicharrita, los profesionales apuntan su trabajo en recomendar "que no se abandonen los lotes y de haga el control de las plantas voluntarias o, como popularmente se las conoce, guachas".
AUSENCIA DE CONTROL NATURAL
"Si no tenemos la ayuda del invierno, como pas� en la campa�a pasada, la situaci�n se podr�a repetir", advierten. Las heladas desfavorecieron en el �ltimo invierno a ese control de ma�z guacho porque fueron apenas ocho eventos.
La otra causa "podr�an ser las migraciones de la plaga ya que una de sus caracter�sticas es que se mueve mucho". En este aspecto "hacen falta m�s estudios para asegurar que hay diferencias morfol�gicas entre las poblaciones locales y las migrantes".
SEGUIR INVESTIGANDO
Lo cierto es que a�n falta determinar qu� situaciones favorecen a su reproducci�n y, por ejemplo, saber qu� cantidad de heladas se necesitan y con qu� temperaturas "se deja de tener chicharritas en el sistema".
"Son aspectos que todav�a nos faltan conocer como para atribuir una falla en la tecnolog�a, y si bien se est� trabajando y se conocen particularidades del insecto, ocurren eventos nuevos y merecen tiempo de investigaci�n", dice Casusso. En el �rea de investigaci�n "se tiene que comprender que son entre dos o tres a�os para entregar una respuesta certera".
Pulg�n amarillo, una plaga de seguimiento
S�ENZ PE�A (Agencia). El otro cultivo necesario en la rotaci�n en las chacras agr�colas es el sorgo, que tuvo campa�as dif�ciles con la aparici�n del pulg�n.
El pulg�n en este a�o agr�cola, como en todas las campa�as, apareci� con mayor intensidad en cerca de la etapa reproductiva, "y por las condiciones ambientales que se dieron en la provincia se instal� en el cultivo con mayor intensidad en aquellos materiales que son susceptibles".
En los ensayos en general, como era de esperarse, los materiales suceptibles registraron mayor presencia de pulgones, mientras que en los tolerantes la incidencia fue baja. "Los ataques se incrementaron reci�n para la etapa reproductiva de las siembras realizadas a finales de diciembre y enero, despu�s de las precipitaciones", especific� la ingeniera Macarena Casusso.
La clave es el monitoreo
S�ENZ PE�A (Agencia). La diferencia con el ma�z y la chicharrita "es que en el caso del pulg�n y el sorgo, se conoce la din�mica del insecto por las investigaciones realizadas que expresan que cuando el sembrado entra en V8, en la etapa del embuche, es cuando se debe prestar mayor atenci�n al pulg�n amarillo". "Se sabe que hay que llegar a ese per�odo con bajas poblaciones porque a partir de ese momento, cuando el cultivo ha cerrado el surco, las aplicaciones de insecticidas son menos eficientes", se explaya Casusso.
En este sentido vale destacar que "el ADN del insecto no se modific� y los productos y dosis recomendadas para el control siguen siendo los mismos". En el caso de esta plaga, como en todas las otras, el monitoreo es esencial "y el productor debe estar atento y saber lo que est� pasando en su lote". "El pulg�n amarillo es una plaga explosiva, de r�pida reproducci�n y hay que tener en cuenta que el umbral es de 50 individuos por hoja, lo que significa que de una semana a otra se puede llegar r�pidamente a esa poblaci�n, entonces el monitoreo es una herramienta muy importante", recomienda la profesional de la Estaci�n Experimental del INTA de Las Bre�as.
Menos invierno, m�s plagas
S�ENZ PE�A (Agencia). Los pocos d�as de fr�o y heladas en el invierno chaque�o "favorecen a que las plagas se vayan multiplicando por la existencia de puentes verdes".
"En esta campa�a es una de las hip�tesis que se tienen ya que las condiciones ambientales favorecen a que las plagas se mantengan y se reproduzcan, y son las bajas temperaturas las que limitan la supervivencia", dicen los profesionales de la entomolog�a.
Fuente:Diario Norte
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